Un castillo de cuento con un secreto del Barroco
En el corazón de Astorga se alza una construcción que parece sacada de un sueño: el Palacio Episcopal, una de las pocas obras de Antoni Gaudí fuera de Cataluña. Pero más allá de sus torres neogóticas y su aire de castillo de fantasía, este edificio alberga el Museo de los Caminos, un espacio que custodia auténticas joyas del patrimonio leonés. Este mes, una de ellas brilla con luz propia: una delicada talla del Niño Jesús del siglo XVII.

La obra, designada como la ‘Pieza del Mes’, es un Niño Jesús Salvador del Mundo tallado en madera policromada. La figura, de pie, nos bendice con su mano derecha mientras con la izquierda sostiene el orbe, símbolo de su poder sobre la creación. Sus ojos de cristal y el realismo de sus facciones son un claro ejemplo de la maestría alcanzada por la escultura barroca española.
¿Quién fue Gregorio Fernández y por qué es tan importante?
Aunque la talla es anónima, los expertos la atribuyen sin dudarlo al círculo de Gregorio Fernández (1576-1636), el gran maestro de la escuela escultórica castellana. ¿Pero qué hace tan especial su estilo? Fernández revolucionó la imaginería religiosa con un realismo dramático y una profunda carga emocional. Sus obras, como las que se conservan en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, buscaban conmover al fiel a través de una expresividad casi teatral, un rasgo que se percibe claramente en la serenidad y humanidad de este Niño Jesús.
Esta pequeña escultura, procedente del desaparecido convento de Sancti Spiritus de Astorga, es un testimonio perfecto de cómo la influencia de un gran maestro se extendía a través de sus discípulos y talleres, dejando un legado de un valor incalculable.
¿Por qué el Palacio de Gaudí está en Astorga?
La presencia de una obra tan singular de Gaudí en Astorga no es casualidad. Tras el incendio que destruyó el antiguo palacio episcopal en 1886, el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós, amigo personal del arquitecto y natural de Reus (la misma ciudad natal de Gaudí), le encargó el proyecto. Aunque Gaudí abandonó la dirección de la obra en 1893, su genialidad quedó impregnada para siempre en la ciudad maragata, creando un diálogo fascinante entre la modernidad de su arquitectura y el arte histórico que alberga en su interior.
¿Qué otros tesoros se pueden ver en el Museo de los Caminos?
La visita al Palacio de Gaudí es un viaje en el tiempo. Además de esta joya barroca, el Museo de los Caminos ofrece una rica colección que recorre la historia de la diócesis de Astorga. Sus salas custodian desde piezas de arqueología romana y epigrafía hasta una impresionante colección de orfebrería, con cruces procesionales y cálices de plata de gran valor. También se exponen pinturas y esculturas que abarcan desde el Románico hasta el arte contemporáneo, convirtiendo la visita en una experiencia cultural completa.
Si planeas una visita, es una oportunidad única para admirar no solo la obra de Gaudí, sino también para descubrir piezas como este Niño Jesús que, por un tiempo limitado, recibe el protagonismo que merece. Para horarios y entradas, se recomienda consultar la web oficial del Palacio de Gaudí.